Archivo | abril, 2012

Elección política de las infraestructuras

22 Abr

La selección de las inversiones por criterios políticos, que algunos podrían pensar que es un buen mecanismo, lleva a razonamientos como el de ANTONIO FERNÁNDEZ Consejero extremeño de Economía (!!!!), que se recoge en una entrevista en El País de 18 de abril. El argumento es, básicamente que para conectar Extremadura con el resto de España hay alternativas más económicas, pero, claro, todos tienen AVE, así que Extremadura también tiene derecho a tenerlo, aunque no sirva para nada o constituya un despilfarro.

Pensaréis que estos razonamientos son cosa del ayer, y que hemos aprendido algo, pero es que esta entrevista se publicó hace escasos días, el sujeto en cuestión es Consejero de ECONOMÍA (no de Igualdad, Calentamiento Güeval o cualquier otra tontería) y pertenece al PP, partido supuestamente enemigo de los despilfarros y amigo de la contención del gasto, y bla, bla, bla.

Asombroso para quienes no hayan leído la prensa en los últimos 25 años, para el resto, consecuencia normal de una forma de pensar paleta e inculta que nos ha arruinado el presente y el futuro, seguramente no el de sujetos como este, pero sí el de todos los demás.

No aprendemos.

AVE a Extremadura

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Déficit “0” y estrangulamiento económico

21 Abr

Hay mucha gente (principalmente desde la peculiar “izquierda
derechizada” que hemos inventado en nuestra adorable “monarquía
bananera”) que dice que el “déficit 0” va a estrangular la economía,
pero no es así. Es más, el déficit puede provocar caída del PIB, por
muy oportuno y útil que sea el gasto público que se financia con él.
Depende, como casi siempre de cómo se haga:
El gasto público no es más que coger un poquito de los bolsillos de
cada contribuyente, para aplicarlo de manera conjunta a destinos
productivos. Para que este proceso tan sencillo dé el resultado
perseguido, han de cumplirse 2 sencillas condiciones:
-Que se destine a algo más productivo que lo que lo haría esos
pequeños recursos en el bolsillo de los contribuyentes, condición que
la doctrina científica denomina en casi todos los textos consultados
como: “No-hacer-chorradas-como-levantar-aceras,-soterrar-el-universo-o-plantar-aeropuertos-por-doquier-que-no-sirven-pa-ná”.
-Que su importe no supere el de los ingresos de la administración
pública de turno, es decir, la doctrina del déficit 0, ya que de no
cumplirse, la administración tiene que acudir al mercado de deuda,
expulsando de él al tejido empresarial privado por el conocido efecto
“crowding out” o como se conoce entre la élite intelectual como efecto
de “Pa-qué-le-voy-yo-a-prestar-a-Pepe-si-puedo-dárselo-a-Andalucía-o-a-España-que-me-lo-va-a-devolver-seguro-y-a-un-jugoso-interés”.

Por tanto, para que la Administración solucione problemas en lugar de
crearlos, es necesario (aunque, por desgracia, no suficiente) que su
déficit sea 0. Defender lo contrario, además de empobrecernos, nos
pone en manos de los pérfidos “mercados financieros”, que tanto dicen
combatir los izquierderechistas ibéricos, especie endémica de nuestro
ecosistema.

Déficit en tanto por ciento y en valor absoluto

21 Abr

Hablando de los PGE, se suele decir que su déficit es del 5,3 % del PIB, y a ojos de la opinión pública parece que eso no es mucho, apenas, un pequeño %, pero es que no está referido a los ingresos del Estado, sino al PIB, ¡¡¡¡que es enorme comparado con ellos!!!! Por eso el % es tan pequeño, pero la realidad es que es un déficit mastodóntico. Miremos en detalle los PGE:
-Ingresos del Estado: 129.325 M€
-Gastos del Estado: 214.701 M€
Sencilla resta: 85.376 M€ nos faltan para atender los gastos (si es que los ingresos previstos son los que dice ahí, que si no, será más el agujero).

Estos 85 mil M€ referidos (como es lógico) a los ingresos, resultan ser un enorme 66%, pero claro si lo referimos a todo el PIB de España (suma de lo que ingresa el Estado pero también Pepe, Jaime, Juan, Ana, Mónica, y también OHL, Iberia, Santander, BBVA, …) pues el % es diminuto (el 5,3 % concretamente, del orden de 10 veces menos).
Del mismo modo, nuestra deuda acumulada será al final de este año del orden del 70 % del PIB, lo cual, respecto a nuestros ingresos actuales será del orden del ¡¡¡¡800 %!!!!!. Vamos, una burrada.

No entiendo como a nadie se le ha ocurrido referir nuestro déficit al PIB de Hong Kong, o al de USA, o al mundial, o al número de estrellas del universo observable o a la velocidad de la luz al cuadrado, para así poder decir que es despreciable.

Es la contabilidad, ¡estúpido!

19 Abr

Parafraseando la famosa frase que Clinton le dijo a Bush padre, Rajoy está subestimando el problema financiero que tiene encima, porque no es de crédito, sino de CONTABILIDAD, más concretamente de la credibilidad de la misma.
Este problema afecta a casi todos los rincones donde ha intervenido algún político, y las Cajas son su máxima expresión, gestionadas de forma irresponsable, cuando no delictiva, por políticos sin preparación alguna.
La ciudadanía asiste atónita a este maloliente espectáculo, en el que es evidente el pacto de no agresión entre ambos partidos. Un espectáculo que hiede desde lejos, tanto que lo huelen desde cualquier rincón del mundo. Y, claro, nuestra repelente prima, disparada cual cohete de la NASA.

Esta enfermedad sólo admite un tratamiento: la depuración de responsabilidades.
Y no hay que meter a todos en la cárcel, porque son tantos que es materialmente imposible encerrar a tanto delincuente económico, ya que no tenemos suficientes cárceles, pero sobre todo porque no tenemos tiempo para hacerlo. Es muy urgente dar solución a esto ya, y necesitamos, como el propio Rajoy decía hace bien poco, “medidas que puedan entrar en vigor en 24 h”. Sólo queda utilizar al mejor amigo del hombre: el chivo expiatorio.

No sólo lo exige la gente, la opinión pública, la tertulia de turno, …, no. El asunto es de una vigorosidad cósmica: o lo hacemos o caemos todos. O metemos en la cárcel a 20 ó 30 de estos irresponsables-delincuentes, o nunca recuperaremos algo de credibilidad en el sistema contable en general.

Ojo, y no sólo en las Cajas. La credibilidad del sistema contable incluye una depuración al más alto nivel de alcaldes, presidentes autonómicos, y políticos de toda ralea, pero sin olvidar a la casta de Interventores, tanto del Banco de España, de los Ayuntamientos, de las Comunidades Autónomas, cómo del Estado, que han “auditado” las cuentas falsas, falsísimas de toda clase de entidades públicas y parapúblicas, dando marchamo de veracidad a esta suerte de Biblia del delito contable que hemos redactado en España durante los últimos 20 años.

Persona que haya avalado con su firma las cuentas de Bankia, CAM, Ayuntamientos, Comunidades Autónomas, …, que ahora estén en evidente estado de quiebra, a la cárcel de forma preventiva; inicio de un juicio para aclarar responsabilidades y los jueces dirán. Hay que dar la impresión real de que certificar un estado contable implica una responsabilidad. Si no, vamos directos al precipicio.

Esto es una verdad inmutable, y cuanto más esperemos, peor. Todo lo demás, es coger más y más velocidad para ir a chocar con el muro que nos espera. Rajoy, o quien esté, se tendrá que dar cuenta, él solito o con ayuda. Pero tengamos todos por seguro que esto será así antes o después. Si no investigamos el pasado, no podemos saber cuál es el mejor camino hacia el futuro.

No hay político bueno. En todos sitios se han hecho fechorías de todo tipo, pero lo más sorprendente es que nos han vendido que los “expertos en gestión” iban a venir a salvarnos de los desatinos de la “manirrota izquierda”. Aquí basta que alguien se ponga la etiqueta de algo, para estar seguro que NO es ese algo. Fijémonos en cómo esos “buenos gestores” del PP llevaban las cajas de sus comunidades autónomas (CAM, Cajamadrid, etc.) y podremos ver que es lo mismo que con CLM, por ejemplo. Dime de qué presumes, y te diré de qué careces, como decía aquél. Éstos también son unos inútiles, lo cual no es nada sorprendente, dicho sea de paso.

Rajoy estaba todo contento porque la crisis barrió al antiguo parásito, ZP, pero está errando al pensar que esta crisis no se lo puede llevar también a él por delante. Creyó que el enfermo iba a sanar simplemente con la imposición de sus mesiánicas manos, pero resulta que ni es mesías, ni es nada, sólo otro parásito más. Sólo sabe hacer posturas a ver si encuentra un perfil bueno.

Sólo cabe una auténtica revolución desde la base, pero por lo pronto, cárcel es la única solución.