Futura Edad Media

18 Jun

Los “mercados” son el problema, y la solución, porque en ese concepto se confunde hoy en día el músculo con la grasa, los creadores de riqueza con quienes no son más que intrusos. Prohibición y control máximo de las actividades improductivas de apuestas de azar en las que se han convertido los derivados, incluso las operaciones a corto. Debería estar prohibido contratar seguros sobre activos que no se poseen realmente. Es evidente: en ninguna cabeza cabe que yo contrate un seguro a todo riesgo de un coche que no es mio, pues con las acciones, los bonos de deuda soberana, o el trigo o el petróleo, es igual de absurdo. Que las empresas que se dedican a derivados operen con la misma licencia administrativa y los mismos controles que el Bingo de Torrelodones, o que se prohíba su actividad directamente. No son economía productiva. Son el freno de la economía real.
No es lo mismo la actividad bancaria tradicional que la actividad financiera de apuestas. Se califica de “finanzas” ambas actividades, pero no tienen nada que ver. A veces las palabras son muy importantes, ya que se usan como cadenas que esclavizan sociedades completas.

Las élites extractivas han ideado numerosas actividades financieras irreales y vacías se han convertido en un mero IMPUESTO a la actividad económica realmente productiva. Esta nueva suerte de “neointervencionismo” se llama hoy “liberalismo financiero” , confundiendo así al personal, como a usted mismo que me lee, para poder seguir lastrando la actividad de los Google, los Microsoft, los Ikea, o el dentista o el panadero de la esquina, que son los que crean riqueza para que todos dispongamos de más bienes y servicios cada vez con menor esfuerzo. En este nuevo credo surgido en los últimos lustros, los nuevos señores feudales son los “hedge funds” que con su fuerza manejan al grueso de la sociedad; los antaño diezmos, ahora se llaman “securitys“, “swaps“, “margin call“, o cualquier otro término que esconda su verdadera naturaleza (mecanismos para sustraer riqueza del tejido productivo). Pelotazos al estilo anglosajón, al fin y al cabo. Antes Roma, ahora “la City” y “Wall Street”. Antes catedrales, ahora rascacielos, que asombran al explotado, advirtiéndole de contra quién se enfrenta. Antes latín, ahora inglés. Antes “Dios” era la palanca para extraer la riqueza del grueso de la sociedad; ahora el “libre mercado” (que es libre para ellos, evidentemente, no para ti). Antes sacerdotes y doctores eclesiásticos; ahora los “teólogos” de Moodys, Goldman Sachs, FMI, … son los que manejan los insondables designios del Dios librefinanciero, y ni ellos saben de lo que hablan, simplemente porque no hablan de nada real. A cambio nos ofrecen la tranquilidad de los corderos, la falsa seguridad del capitalismo interpretado para servir a sus propios intereses.

Y como efecto colateral, pero no por ello menos importante, encontramos que dados los beneficios tan elevados que logra el sector financiero pirata fruto de su actividad de sustracción continua de riqueza al resto de actividades, compra al “Policía” (el gobierno) para que no le moleste en su actividad, pero tambien, que es lo peor, logra captar a las mentes más brillantes del planeta para dedicarse al robo sistemático y recurrente, dedicando por tanto los mejores recursos humanos del planeta a una actividad perfectamente improductiva. Véase si no, dónde van los mejores físicos, matemáticos, ingenieros, abogados o economistas del planeta: a Wall Street. Dedican su capacidad intelectual a desarrollar mecanismos especulatorios cada vez más complejos, para adelantarse a las especulaciones de los otros piratas de Wall Street, en vez de dedicarse a descubrir mecanismos productivos más eficientes, o a desentrañar los misterios de la naturaleza en el CERN o el Fermilab, o a llevar al hombre a la Luna.

La actividad financiera especulativa y vacua supone un freno tal al desarrollo de la Humanidad, que una FUTURA EDAD MEDIA se avecina, que será vista por lo las generaciones venideras con pena, por lo burdo del engaño, por el valioso tiempo perdido y la gran probreza generada, del mismo modo en el que vemos nosotros ahora los siglos perdidos de la pasada edad media.

La sociedad civil tiene lo que necesitan los parásitos financieros, las élites extractivas, así que tenemos la sarten por el mango, aunque parezca lo contrario. Neguémonos a bajar los brazos y digamos de una vez, ¡¡¡BASTA DE MENTIRAS!!! No hay que rescatar a los financieros, sino a los emprendedores y trabajadores, que son el único foco real de riqueza. Restauremos la función social de la banca, y separemos actividades financieras productivas de la actividad financiera pirata.

Preparaos para lo que viene si no les paramos los pies.

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14 comentarios to “Futura Edad Media”

  1. Pablo 2012/06/19 a 13:08 #

    Hola Javier,

    No estoy muy de acuerdo con el post, creo que plantea una visión muy parcial de los derivados o de algunas estrategias de inversión perfectamente lícitas como la venta a corto que sí está respaldada por un activo físico, otra cosa es si hablamos de los “cortos al descubierto” o naked short selling.

    Como decía, no hay que demonizar a los contratos de futuros o derivados que tienen una función muy concreta y útil para la actividad de la economía real. Hace poco leía un artículo que salió hace ya tiempo en la revista “Foreign Policiy” sobre cómo Goldman Sachs rompió la lógica del mercado de futuros sobre ciertas commodities que tuvo su mayor reflejo en la crisis alimentaria de mediados de 2008. Recomiendo a la gente su lectura (http://www.foreignpolicy.com/articles/2011/04/27/how_goldman_sachs_created_the_food_crisis), ya que cuentan de manera inteligible cómo funcionan estos productos que muchas veces nos parecen tan arcano al público en general, por si alguno hace pereza voy a copiar los párrafos que considero claves:

    “…Change was coming to the great grain exchanges of Chicago, Minneapolis, and Kansas City — which for 150 years had helped to moderate the peaks and valleys of global food prices. Farming may seem bucolic, but it is an inherently volatile industry, subject to the vicissitudes of weather, disease, and disaster. The grain futures trading system pioneered after the American Civil War by the founders of Archer Daniels Midland, General Mills, and Pillsbury helped to establish America as a financial juggernaut to rival and eventually surpass Europe. The grain markets also insulated American farmers and millers from the inherent risks of their profession. The basic idea was the “forward contract,” an agreement between sellers and buyers of wheat for a reasonable bushel price — even before that bushel had been grown. Not only did a grain “future” help to keep the price of a loaf of bread at the bakery — or later, the supermarket — stable, but the market allowed farmers to hedge against lean times, and to invest in their farms and businesses. The result: Over the course of the 20th century, the real price of wheat decreased (despite a hiccup or two, particularly during the 1970s inflationary spiral), spurring the development of American agribusiness. After World War II, the United States was routinely producing a grain surplus, which became an essential element of its Cold War political, economic, and humanitarian strategies — not to mention the fact that American grain fed millions of hungry people across the world.

    Futures markets traditionally included two kinds of players. On one side were the farmers, the millers, and the warehousemen, market players who have a real, physical stake in wheat. This group not only includes corn growers in Iowa or wheat farmers in Nebraska, but major multinational corporations like Pizza Hut, Kraft, Nestlé, Sara Lee, Tyson Foods, and McDonald’s — whose New York Stock Exchange shares rise and fall on their ability to bring food to peoples’ car windows, doorsteps, and supermarket shelves at competitive prices. These market participants are called “bona fide” hedgers, because they actually need to buy and sell cereals.

    On the other side is the speculator. The speculator neither produces nor consumes corn or soy or wheat, and wouldn’t have a place to put the 20 tons of cereal he might buy at any given moment if ever it were delivered. Speculators make money through traditional market behavior, the arbitrage of buying low and selling high. And the physical stakeholders in grain futures have as a general rule welcomed traditional speculators to their market, for their endless stream of buy and sell orders gives the market its liquidity and provides bona fide hedgers a way to manage risk by allowing them to sell and buy just as they pleased.

    But Goldman’s index perverted the symmetry of this system. The structure of the GSCI paid no heed to the centuries-old buy-sell/sell-buy patterns. This newfangled derivative product was “long only,” which meant the product was constructed to buy commodities, and only buy. At the bottom of this “long-only” strategy lay an intent to transform an investment in commodities (previously the purview of specialists) into something that looked a great deal like an investment in a stock — the kind of asset class wherein anyone could park their money and let it accrue for decades (along the lines of General Electric or Apple). Once the commodity market had been made to look more like the stock market, bankers could expect new influxes of ready cash. But the long-only strategy possessed a flaw, at least for those of us who eat. The GSCI did not include a mechanism to sell or “short” a commodity…”

    Lo mismo que pasa con el mercado de ciertos granos se podría decir de otras coberturas que usan compañías reales para cubrir ciertos riesgos financieros en materias primas que son la base de su negocio: un fabricante de baterías que use nickel en sus productos o una aerolínea que necesite controlar sus costes de queroseno o una empresa de importación/exportación que cubra con swaps sobre tipos de interés los riesgos del cambio de divisas.

    Por lo tanto, hay que separar el grano de la paja y sí que comparto contigo que es muy necesaria la regulación de todos los derivados OTC que se negocian en la sombra, esas sí que son las armas de destrucción masiva de las que habla Warren Buffett.

    Sobre las ventas a corto, excluyendo eso sí, los “naked shorts”,no me parecen algo que distorsione los mercados ni sea un juego de casino. Intento explicar de manera muy sencilla cómo funcionan:

    Hay inversores que poseen acciones con una estrategia de mantenimiento a largo plazo que como alternativa, por razones fiscales o demás, pueden depositar las mismas en una entidad independiente que las custodia.

    Por otro lado, hay inversores que han visto (o creen haber visto) una oportunidad de arbitraje a la baja en el precio de una determinada acción.

    Este último inversor podrá acudir a esa entidad depositaria y solicitar en préstamo 100 acciones de la empresa NewCo a 5€ cada una, con un compromiso de devolver esas 100 acciones a la entidad depositaria. Por lo tanto, como cree que la acción bajará a 4€, nada más recibirlas las vende en el mercado e ingresa 500€. Días más tarde, la acción ha llegado a los 4€ y ese mismo inversión compra nuevamente esas 100 acciones a 4€, que le cuestan 400€ y a continuación devuelve a la entidad depositaria saldando su compromiso de devolver 100 acciones de NewCo.

    Por lo tanto, el inversor ha ganado 100€ (habría que descontar comisiones de intermediación, pero se trata de simplificar) mediante la negociación en el mercado de una activo real sin, a mi modo de ver, nada que haga daño a la economía real.

    Otro tema son las ventas de cortos al descubierto o “naked shorts”, hay sí que estoy de acuerdo contigo en que se parecen más al caso que comentabas de contratar el seguro de un coche que no poseo y además, en algunos casos con la duda de tratar de simular el siniestro para cobrar la prima ;-D

    Pero volviendo a la idea subyacente de tu post, siempre me ha sorprendido que fuese la administración demócrata de Clinton la que impulsase la desregulación financiera tanto en los mercados de futuros como el revocamiento de la ley Glass-Steagall que separaba la actividad de la banca de inversión de la minorista y todo ello para crear uno de esos monstruos sistémicos como es Citigroup. Por no olvidar el precedente que creó en la quiebra del LTCM de socialización de las pérdidas.

    En fin, no me extiendo más, pero aprovecho para recomendar también otra lectura de carácter divulgativo sobre estos temas: “El triunfo del dinero” de Niall Ferguson, todo sea por aumentar nuestra cultura financiera para entender un poco mejor este mundo tan complejo.

    • azotedelaindolencia 2012/06/20 a 8:47 #

      Gracias, Pablo, por tu comentario, con abundantes datos y enlaces, y por tu blog, que dicho mal y pronto, se sale.
      En el ejemplo que pones, el “inversor” apuesta a las acciones (como si lo hiciese a los caballos) y gana 100 € (500-400). ¿Ha mejorado la financiación del proyecto productivo subyacente en más de lo que él se ha llevado? ¿Ha aumentado la seguridad de la actividad? No, nada. Ha sustraído 100 € de valor del mercado sin ofrecer ningún valor añadido. Igual que un golpe de pirata inglés.
      En el ejemplo del grano y los seguros, éstos deben ser servicios al productor, no al especulador, como se pone de manifiesto en el artículo que enlazas. Siendo la actividad crediticia un servicio imprescindible y necesario para que la actividad productiva se desarrolle en un marco de estabilidad, no debemos confundir a los ladrones (Goldman Sachs en el caso que citas) con el público. Escudado en el paradigma de la libertad (¡quien puede estar en contra de la libertad, por Dios!) aprovechan para robar. Haciendo una metáfora, es como si en un mercado regional hubiese comerciantes intercambiando productos (en ese juego de suma no nula en la que nos enriquecemos todos) y mezclados entre la masa hubiese unos ladrones que no hacen más que mermar el stock de los comerciantes. Nadie lo impide porque es tanto lo que roban, que la Policía está en el ajo. Es una estafa. Es evidente.
      Mira lo que dice el último disidente de Goldman Sachs sobre la base de su forma de “hacer dinero”: http://www.telegraph.co.uk/finance/newsbysector/banksandfinance/9142641/Goldman-Sachs-chief-Lloyd-Blankfein-disappointed-by-claims-of-toxic-greed.html
      El problema no es que Goldman quiebre por la magnitud de sus riesgos asumidos, sino que lo que han robado en su larga trayectoria de robo ya no se puede retornar. El botín del golpe está repartido entre los patrimonios de quienes han participado del atraco planetario.
      Es tanto lo que roban, que además de poder comprar al “Policía” (el gobierno), ofrecen remuneraciones tan elevadas que captan a las mentes más brillantes del planeta para dedicarse al robo sistemático y recurrente, con lo que ello supone de dilapidación de recursos valiosísimos a una actividad perfectamente improductiva. Véase si no, dónde van los mejores físicos matemáticos, ingenieros, abogados o economistas del planeta: a Wall Street. Dedican su capacidad intelectual a desarrollar mecanismos especulatorios cada vez más complejos, para adelantarse a las especulaciones del resto de piratas de Wall Street, en vez de competir en descubrir mecanismos productivos más eficientes, o a desentrañar los misterios de la naturaleza en el CERN o el Fermilab.

      Sostengo que el mundo financiero tiene a la Tierra inserta en un Gran Timo, y que nuestros nietos alucinarán con la forma tan burda y descarada en la que nos dejamos engañar.

      Un saludo.

  2. Pablo 2012/07/25 a 14:12 #

    Javier, hace tiempo te contesté a tu anterior comentario, pero nunca se publicó…si no te lo guardó WordPress te lo puedo pasar por si lo quieres echar un ojo y publicar.
    Me apunto lectura pendiente lo que recomiendas.
    Saludos.

    • azotedelaindolencia 2012/07/26 a 5:20 #

      Pablo, no sé qué ha podido ocurrir. Me lo comentó Javi, miré la lista de comentarios pendientes, pero no veía nada.
      Pon ese comentario ahora, a ver si hay más suerte.
      Muchas gracias.

      • azotedelaindolencia 2012/07/26 a 7:07 #

        Pablo, no es mi fuerte esto de la informática, pero sólo tengo 2 comentarios “spam” que son ciertamente spam, pero nada tuyo.

        Me gustaría mucho escuchar tu comentario, porque son de una altísima calidad.

        Unsaludo.

      • Azote de la Indolencia 2012/07/27 a 11:39 #

        La rehipotecación es un instrumento prohibido en muchos países y que en el Reino Unido (de los piratas) se permite para poder así seguir con el robo planetario.
        Se trata de la Neopiratería:
        http://cibernoticiasexpress.wordpress.com/2011/12/13/muy-grave-de-escandalo-la-city-y-wall-street-rehipotecan-los-fondos-de-sus-clientes-sin-su-consentimiento-para-atacar-a-los-piigs/

      • Pablo 2012/07/27 a 12:11 #

        Intento volver a subir el comentario, que me está costando una barbaridad…también aprovecho para comentarte que Robert Shiller, uno de los pocos economistas que se anticiparon a las burbujas de las puntocom e inmobiliaria) acaba de publicar un libro (http://press.princeton.edu/titles/9652.html) donde aboga por la “recuperación” de las finanzas para la sociedad a través de la innovación en el sector y sin más te copio el comentario dio problemas en su día:

        Yo voy a tratar de seguir defendiendo a la economía financiera, que siendo culpables de muchos de los males actuales, sin ir más lejos el ejemplo que pones de Goldman Sachs y otros que de manera incomprensible tampoco han sido perseguidos y castigados (http://www.elblogsalmon.com/entorno/goldman-sachs-ayudo-a-grecia-a-disfrazar-los-deficit), creo que sigue siendo posible apoyarse en esa industria para fines necesarios como proteger nuestros ahorros e intentar incrementar su rentabilidad pensando en el retiro (y más con las dudas sobre los sistemas estatales de pensiones), para lo cual el inversor-ahorrador debería ser siempre consciente antes de donde se mete y qué productos o servicios contrata, pero si la innovación financiera se pone al servicio de ese pequeño ahorrador no le veo problema, es más, bienvenida sea.

        Yo no quiero ver al inversor como un mero “apostador”, aunque hay gente que actúa de ese modo. Estoy de acuerdo contigo que en esa posición corta no repercute en nada en el proyecto de la empresa, es más, si hay posiciones bajistas masivas lo pueden dañar, ya que una bajada de su cotización podría activar ciertas garantías frente a acreedores si han financiado algún proyecto de expansión pignorando acciones. ¿Pero en qué medida esa bajada de la cotización de las acciones se debe a las posiciones cortas o a que la empresa no está cumpliendo las expectativas que justifiquen su valoración?. Es normal que si el mercado detecta una diferencia entre la valoración del activo y precio de mercado trate de aprovecharlo, bien sea con posiciones largas (hay mucha gente que cree que las eléctricas de los países europeos más castigados están a precio de saldo, muy por debajo de su valor en libros) o con posiciones cortas (el ejemplo de Facebook por ser el más reciente, colocada en la banda alta de la OPV y justo antes había presentado unos pobres resultados en el Q1). Como decía, prefiero verlo como un juego más racional que una apuesta de casino.

        Un tema muy interesante es lo que comentas sobre la fuga de cerebros a Wall Street, hace tiempo leí este post en Euribor que lo cuenta a la perfección (http://www.euribor.com.es/2011/11/30/%C2%BFdonde-comenzo-a-ir-todo-mal/)…supongo que al final todo se reduce a un tema de incentivos, es muy difícil competir en sueldos con Wall Street y más si los proyectos para los que ibas a trabajar se cancelan.

      • Azote de la Indolencia 2012/07/27 a 12:50 #

        AHORA acaban de salirme en “SPAM”, que es donde sospeché que se estaban yendo tus comentarios (YA LO HABÍA MIRADO PERO NO APARECÍAN TAMPOCO AHÍ). Los anhelaba, leche.

        Bueno, efectivamente las finanzas son necesarias, pero ESO no excusa que lo que hay montado ahora, que es en un 90 % no sólo innecesario sino dañino. Haciendo una metáfora, podríamos decir que comer todos los días es necesario, pero eso no exculpa la gula, que provoca obesidad, que es una enfermedad incapacitante.

        Nuestra economía planetaria sufre de obesidad mórbida. No puede trabajar ni desenvolverse, está en proceso de asfixia, pero eso no significa que hay que dejar de comer de repente. Hay que reeducar la alimentación.

        Del asunto Goldman “Sucks”, lo más sangrante es que el responsable durante 2006 a 2009 de esa casa de furcias donde fue el gobierno a asesorarse para mentir en sus cuentas, resulta que ahora es el presidente del BCE, italiano para más señas (una nacionalidad sospechosa cuando menos, de trampeo y laxitud moral). Hemos puesto al lobo a cuidar de las ovejas. Y el simpático Draghi nos dedica ayer una sonrisa, sube la bolsa, baja la prima y todo el mundo está muy feliz. De un tipo como éste con semejante poder de manejar los mercados, no pensar mal es de ingenuos (incluso idiotas).

        Hay que dejar de proteger la “neopitratería” (término que me ha molado a mí mismo con mi propio mecanismo, y al que igual le dedico un post exclusivo) y pasar a perseguirla.

        Quiero que se entienda que la palabra “especulador” puede estar nublando nuestras mentes. Todos especulamos cada día con miles de cosas. Es connatural al ser humano hacer expectativas de futuro y actuar en consecuencia. El truco está en poder “manejar” ese futuro. Éso es lo que el sistema tiene que cortar de raíz. Que especule quien quiera, pero que no amañen el partido.

        Cuando un fondo se apalanca para con 10 unidades de capital, y emplea 9 en tratar de manejar el mercado, y 1 la apalanca 20:1 para “apostar” al movimiento que están intentando provocar, eso es un uso espúreo de las finanzas. El problema además es muy sensible a la DIMENSIÓN, ya que si en el caso anterior, el mercado mide 1.000, con esos 10 no hace nada, pero si el mercado mide 20, tenemos un serio problema. No sé si me explico.

        O eso, o la Edad Media.

  3. Azote de la Indolencia 2012/09/18 a 12:10 #

    Parece que esta corriente de pensamiento sobre que hay que reformar el sistema financiero para que cumpla el objetivo que tiene encomendado: potenciar la economía real que es la que logra el progreso inexorable de la Humanidad. Se está extendiendo este concepto a pesar de las presiones de los propios “manipuladores” del mercado, calando en las filas de partidos definidos tradicionalmente como liberales. Sin ir más lejos, nuestro PP español, que ahora plantea la tasa Tobin, vuleve a prohibir los cortos e incluso abre mercados financieros paralelos para que las PYMES refunden el concepto de “bolsa” (Mercado Alternativo Bursátil o MAB).
    Pero no sólo aquí, sino también en el extranjero (http://www.cotizalia.com/noticias/2012/09/13/un-miembro-del-bce-pide-prohibir-las-operaciones-de-alta-frecuencia-en-bolsa–4830/) ya se parte de la idea de que es mejor prohibir directamente en lugar de gravar operaciones bursátiles improductivas.

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