Archivo | septiembre, 2013

El USO corrige el HUSO

26 Sep

Desde hace tiempo existe una Asociación para la Racionalización de los Horarios Españoles (ARHOE) que lucha para que en España seamos un poco más productivos y modernos, y propone valiosísimas recomendaciones que chocan contra los malos hábitos españoles y el paletismo imperante.

Sin embargo, una de sus propuestas, el cambio del HUSO horario español, que tiene una base geográfica cierta (España está casi en su totalidad en el huso británico-canario), en la realidad es que nuestros hábitos corrigen esta discordancia sol-reloj.

Para entender lo que digo, no hay más que pensar en qué hora es en Inglaterra cuando se come aquí (pues lo que se propone es cambiarnos a su huso), y nos daremos cuenta de que cuando una persona come aquí a las 14:00 hora actual española, si tuviera la hora inglesa, su reloj marcaría la 1. Es decir, nuestro hábito de comer tarde respecto a la hora oficial, compensa el asunto de forma que nos situa en el horario solar correcto para hacer las cosas.

Es más, si la propuesta de ARHOE prosperara, el efecto sería el contrario pues comeríamos más tarde: Es así porque las personas somo animales de costumbres, y al día siguiente de ajustar el horario de nuestros relojes, seguiríamos comiendo a las 2 ó 3 de la tarde de nuestro nueva hora, pero resulta que entonces se corresponderían con las 3-4 del horario anterior, por lo que el efecto sería exactamente el contrario al que se pretende.

Para mantener el mismo momento de comida respecto al sol, habría que cambiar la hora del reloj al HUSO inglés pero a la vez habría que cambiar el USO esa misma hora, con lo difícil que es eso.

Conclusiones:

1.-El debate surgido en este país con la propuesta del ARHOE muestra que nuestra capacidad intelectual es tan escasa como para creer que cuando aquí se come a las 2 y en Inglaterra a la 1, es porque los ingleses comen antes. Así está el nivel.

2.-La propuesta es inútil e incluso contraproducente, y contrasta con el resto de propuestas de la ARHOE.

Galadrón olímpico

9 Sep

La gente se pregunta “¿Qué habrá podido ocurrir para que no nos hayan encargado la valerosa tarea de organizar unos Juegos Olímpicos?” Pero lo que nos hemos de preguntar es “¿dónde están los nombres de los de las bolsas del Dr. Eufemiano?”. La cuestión es hacerse las preguntas adecuadas.

Pero bueno, menos mal que no nos han “concedido” la organización de los Juegos Olímpicos de 2020, porque ello habría supuesto que, como madrileño atrapado entre esta panda de granujas, me hubieran despeluchado aun más:
-Me habrían duplicado el coste por usar la calle de aparcamiento desde los 2,95 €/h (que es una auténtica salvajada) hasta los 5 €/h (cambiando la Galadronitas para que admitan billetes, ojos de la cara, riñones, manos, …, y otros elementos de valor adecuado a la tarifa) limitando la estancia a 13 minutos, que es el tiempo justo que se tarda en encontrar una, conseguir el dinero necesario (previa llamada a Cofidis), pagar y volver con el ticket a tu vehículo, momento en el que tienes que volver a iniciar el ciclo (siempre por mi bien, no se me vaya a extraviar el entendimiento).
-Debido a lo muchísimo que los Juegos nos iba a traer, Galadrón desde la sombra, con sus secuaces Miss Bottle (Alias “Is beri dificul todo esto”) y EsperanzO (Sr. González) me habrían subido el IBI a 200 €/m2 y año, y creado la nueva Tasa-que-qué-pasa por respirar el maravillosos aire madrileño a razón de 50 €/año, y si eres de esos locos que hace deporte y anda gastando oxígeno como si lo regalaran, 150 €/año. Gracias a ellos nacería la nueva figura del “deporte sumergido”, que no tendría nada que ver con el “diving” sino con actividades deportivas al margen de la benefactora administración.
-Eso de que “el 80% de lo necesario para los juegos está ya construido”, hoy ya se estaría diciendo que, “claro, a Madrid hay que darle otra vuelta para ponerlo decente” (a ver si aparece el dichoso tesoro, dicho sea de paso que Galadrón ya ha encontrado hace muchos años y lo tienen en su casa en billetitos). Se habría puesto en marcha el gran proyecto aparcado de este energúmeno, que no es otro que soterrar Madrid en su conjunto, dejando sólo su casa y los organismos oficiales a la luz del día, eliminado al asqueroso y nauseabundo ciudadano a las galeras de los subterráneos (y me pondrían otro impuesto sin nombre y sin hecho imponible definido, sólo para acojonar, que las revueltas, ya se sabe …).

Gracias COI, gracias.

Qué haríamos sin vosotros.