Archivo | abril, 2016

Mal para los bancos, bueno para todos

25 Abr

Parece que los bancos están viviendo una mala racha: ya de que nadie va a ayudarlos en el asunto de las fallidas Autopistas Radiales madrileñas; los tribunales empiezan a fallar contra ellos en los casos de fallidos créditos promotores; Los tribunales les exigen eliminar las cláusulas suelo que los mantenían a salvo en los préstamos de tipo variable; los tipos negativos; la deuda pública negativa; etc… Se les van acabando los “negocietes”. Los bancos poco a poco van perdiendo la coraza protectora que venía brindándoles un Estado corrupto y fácilmente manipulable al que habían convencido de la gran mentira que se recordará en generaciones venideras: si no ayudamos a los bancos, caemos todos.

Yo sostengo que el bloqueo político devenido por las elecciones del 20D está siendo una bendición (y no un problema, como muchos argumentan) ya que por la vía de la parálisis gubernamental se está consiguiendo que no se siga protegiendo al sector bancario, el cual es sustrato indispensable y crítico para que una economía productiva funcione adecuadamente a base de poner a disposición de la clase empresarial y de sus proyectos de inversión los ahorros dispersos que existen en un país. Y es que para que los bancos hagan lo que tienen que hacer, no pueden tener disponible una alternativa que les reporte los mismos beneficios sin hacer nada. Es un caso similar a los NINIS (salvadas las distancias): Si un joven dispone de todo lo que necesita y desea, ¿porqué iba a estudiar a trabajar para conseguir lo que ya tiene de hecho?

En el actual panorama, los bancos empiezan a asumir que si no hacen negocio y no aciertan en sus decisiones, desaparecen (lo que le pasa a cualquier OTRO hijo de vecino, por otro lado) con lo que se ponen las pilas y, entre otras cosas, prestan dinero a la gente que quiere abrir o ampliar negocios, que es la mejor forma que tienen (y saben) los bancos para generar beneficios.

Ayudar a los bancos en plena crisis ha sido lo más perjudicial que ha podido hacer un gobierno por 2 razones principales:

-Consumía grandes cantidades de recursos públicos con una escasísima creación de empleo (los bancos apenas tienen empleados comparados con los capitales necesarios para mantenerlos frente a otros sectores).
-Favorecía que los bancos en lugar de dedicarse a conseguir beneficios prestando dinero (que es su negocio natural) se paralizaran pues esa estrategia les permitía sobrevivir al refugio de las protecciones estatales.

Resultado: una crisis de grandes proporciones se convirtió en una crisis bíblica por culpa de las decisiones gubernamentales. Los responsables políticos se dejaron sobornar por los grupos de presión bancarios con el tantas veces repetido falso mantra de que si caen los bancos, caemos todos. Convencieron a la gente de que si Cajamadrid caía, la gente perdería sus ahorros, por ejemplo, lo cual es una tremenda y solemne estupidez. No me molesto ni siquiera en argumentarlo.

Cuantas peores noticias se avecinen para los bancos (en el sentido de un entorno más difícil de trabajo), más competencia surgirá entre ellos y mucha más liquidez y vigor para la economía en su conjunto.

Por eso soy altamente optimista actualmente, aunque todo el mundo vaya al contrario (sospecho que los agoreros no son más que lacayos de los bancos que pretenden reinstalar el falso mantra de nuevo en nuestras conciencias), y espero que de las siguientes elecciones de junio se derive otro ejecutivo inviable porque un gobierno paralizado en funciones es exactamente lo que necesita España.

Si todos los españoles votamos exactamente lo mismo que en las anteriores elecciones, lograremos que se repitan los resultados, paralizando la dañina acción política gubernamental y generando un horizonte de crecimiento para todo.

Cumple con tu deber: no cambies tu voto.

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